Horacia, una gatita aventurera y guía de turismo en la agencia "Selva Mágica," observaba con entusiasmo desde la ventana de su oficina. Pronto recibiría a un grupo de estudiantes listos para explorar las maravillas de la selva amazónica. Horacia ajustó su pequeño sombrero de exploradora y sonrió ante la perspectiva de una nueva aventura.
Horacia les dio la bienvenida con un maullido alegre, capturando inmediatamente la atención de los niños. Miguel, el más travieso del grupo, se acercó curioso. "¿Tú serás nuestra guía?", preguntó, sin poder ocultar su sorpresa.
Horacia lideraba el grupo con confianza, señalando plantas y animales a su paso. Lucía, una niña tímida, se detuvo para admirar una mariposa azul. "Es hermosa," dijo, sus ojos brillando de asombro.
"Creo que nos perdimos," admitió Carlos con preocupación. Miguel intentó mantener la calma, recordando lo que Horacia les había enseñado sobre la importancia de quedarse juntos.
Finalmente, Horacia encuentra a Miguel y Carlos sentados bajo un árbol grande. Los niños se levantan aliviados al ver a su guía. "¡Nunca debieron alejarse solos! Pero lo importante es que están bien," les dice Horacia, con un tono que mezcla regaño y alivio.
"La naturaleza es hermosa, pero también debemos respetarla y cuidarnos unos a otros," explicó Horacia. Los niños asienten, comprendiendo ahora la importancia del trabajo en equipo y el respeto por el entorno.
















