Papá Noel observaba atento desde la ventana de su oficina, mientras la nieve caía suavemente sobre el taller iluminado por miles de luces brillantes. Dentro, los elfos trabajaban con entusiasmo, preparando los juguetes y regalos para la gran noche. Sin embargo, ese día no era como cualquier otro; esperaba una visita muy especial.
La puerta del taller se abrió de par en par y Jesús, Siddhartha, y Mohamed entraron con sonrisas brillantes y abrazos cálidos. "¡Papá Noel! Nos alegra verte," dijo Jesús, mientras los tres niños se acercaban al gran hombre vestido de rojo.
Los cuatro se sentaron alrededor de una chimenea chispeante. "Queremos que la Navidad sea un tiempo de unión, paz y amor," explicó Siddhartha. "Y que los adultos reciban inteligencia y disciplina para que puedan trabajar y proporcionar regalos a los niños," añadió Mohamed.
Papá Noel asintió con entusiasmo y desplegó un mapa gigantesco sobre la mesa. "Con la ayuda de mis elfos y su sabiduría, podemos organizar los regalos," dijo. Los niños propusieron la regla de los 5 regalos: algo que necesiten, algo para ponerse, algo que deseen, algo para leer y algo para donar.
El taller cobró vida con música alegre y el sonido de tambores. Los elfos, liderados por Papá Noel, comenzaron a empaquetar los regalos mientras los niños revisaban las listas. "Es maravilloso ver cómo todo cobra vida cuando compartimos y ayudamos," comentó Siddhartha.
Finalmente, cuando el trabajo estuvo hecho y la noche se cernía sobre el Polo Norte, Jesús, Siddhartha, y Mohamed se despidieron de Papá Noel. "Que esta Navidad el mundo reciba nuestro mensaje de amor y esperanza," dijeron al unísono, mientras las estrellas brillaban intensamente en el cielo.
















